Bajo la lupa: salsa ligera Ligeresa
Fecha de publicación
AUTORA: BEATRIZ ROBLES
Salsa ligera: ¿qué es realmente este producto?
En el supermercado podemos encontrar dos categorías para este tipo de productos según la legislación: “mayonesa y salsa fina” y “otro tipo de salsa”. La primera es una categoría comercial superior y sigue unos criterios de calidad más estrictos, ya que establece un contenido mínimo en grasa y huevo. El producto que analizamos aquí pertenece a la segunda, “otros tipos de salsas”, porque no cumple las especificaciones para ser una salsa fina: no contiene limón y no tiene el mínimo de grasa requerido (establecido en un 30 %). Es, por tanto, un producto de categoría comercial inferior a las mayonesas.
Ingredientes: esto es lo que no cuenta en letras grandes
- Agua. Es el componente principal porque aparece en primer lugar en la lista de ingredientes, aunque no sabemos su proporción.
- Los sustitutos de la grasa. Tiene una cantidad baja de grasa, solo un 27 % frente al mínimo del 65 % establecido para las mayonesas. La mayor parte, el 25 %, procede del aceite de soja refinada, una grasa de peor calidad que los aceites vírgenes. El 2 % restante tiene su origen en la yema de huevo. Es decir, sí tiene menos grasa que otras mayonesas, pero el fabricante emplea ingredientes de baja calidad que no se encuentran habitualmente en aquellas.
- Hidratos sin interés nutricional. También cuenta con la presencia de dos fuentes de azúcares simples: azúcar y jarabe de glucosa deshidratado. Y dos tipos de almidones: de trigo y modificado de maíz. Estos cuatro ingredientes elevan a 9 g la cantidad de hidratos de carbono sin ningún interés nutricional. Suponen el 13 % del valor energético del producto. En una mayonesa convencional, los ingredientes mayoritarios (huevo y aceites vegetales) no contienen hidratos de carbono, aunque pueden aparecer en pequeñas proporciones (entre 0,1 g y 3 g) procedentes del vinagre y del zumo de limón o, si es una mayonesa industrial, del azúcar añadido.
- Sal. Contiene una cantidad elevada (0,99 g por 100 ml). El Ministerio de Sanidad considera que un alimento tiene “poca sal” si contiene hasta 0,25 g por cada 100 ml, y “mucha sal”, a partir de 1,25 g.