Stevia: las claves del edulcorante de moda (y por qué la planta no está autorizada)
AUTORA: BEATRIZ ROBLES
Ya llevan unos cuantos años en el mercado pero los edulcorantes elaborados a partir de la stevia no dejan de ganar posiciones en las estanterías de los supermercados.
Y el caso es que, aunque los productos que los llevan ponen “stevia” con letras grandes, generalmente en verde y con el dibujito de la hoja de esa planta, la realidad es que las hojas de la stevia no se pueden comercializar para consumo alimentario.
Pero los productores de stevia están reivindicando que se autorice su venta.
¿Qué lio es este? Te lo cuento ya.
¿Qué es la stevia?
La Stevia rebaudiana es una planta cultivada tradicionalmente en Paraguay de la que se obtiene el compuesto con alto poder edulcorante (entre 250 y 300 veces más que la sacarosa el azúcar de mesa) que se utiliza como sustituto del azúcar.
Pero el edulcorante que puedes haber visto en el supermercado y que se denomina stevia no es la planta. Según la última definición legal (Reglamento 2016/1814), es un edulcorante que contiene no menos del 95 % de esteviolbiósido, rubusósido, dulcósido A, esteviósido y rebaudiósidos A, B, C, D, E, F y M que son compuestos químicos del grupo de los glucósidos de esteviol y se obtienen a partir del procesado de esa planta.
Las hojas de la stevia, que contienen estos compuestos químicos, se maceran en agua para extraer los glicósidos. La solución que se obtiene se purifica y se cristaliza para conseguir los compuestos deseados.
(Deborah García Bello te cuenta cómo se obtiene y las características químicas de estas moléculas).
El edulcorante que se vende como «stevia» procede de la planta pero NO es la planta
En definitiva: Sí, se obtiene de una planta. Pero no quiere decir que se use la planta como un ingrediente más para endulzar los productos ni que el edulcorante “natural” que se vende como stevia sea simplemente la planta preparada para endulzar tus cafés.
Sobre todo, porque no es legal.
¿Qué dice la legislación sobre la stevia?
En la Unión Europea sí se pueden comercializar los glucósidos de esteviol como edulcorantes.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria estableció en 2010 una Ingesta Diaria Admisible (la cantidad de un aditivo que se puede ingerir diariamente durante toda la vida sin que suponga un riesgo para la salud) de 4mg/kg/día.
En 2011 con el Reglamento 1131/2011 se incluyeron como edulcorantes autorizados en el Reglamento 1333/2008 y se estableció en qué alimentos pueden emplearse y en qué dosis.
La última modificación, de hace sólo dos meses (Reglamento 2017/335), amplía los alimentos en los que está permitido e incluye la posibilidad de utilizarlos en productos de confitería de valor energético reducido.
Por su parte, como puedes leer en esta nota de AECOSAN, la planta tiene la consideración de nuevo alimento o nuevo ingrediente alimentario porque se considera que su consumo no era habitual en Europa antes de 1997, cuando entró en vigor el Reglamento 258/1997 sobre nuevos alimentos.
Esta norma establece que los nuevos alimentos no se pueden poner en el mercado directamente, sino que necesitará una evaluación de su seguridad y en ocasiones una autorización complementaria.
En el año 1997 se solicitó la comercialización como nuevo alimento pero la Comisión la denegó y actualmente sigue sin estar permitida.
[Actualización 27/06/2017: el 16 de junio de 2017 ha habido una armonización a nivel comunitario y se ha concluido que el uso de Stevia rebaudiana en infusión no es nuevo.
Por eso está permitida la comercialización de hojas de Stevia rebaudiana bertoni en las siguientes condiciones: «La solicitud sólo se refiere a las infusiones de hierbas y frutas que contengan o que estén preparadas con hojas de Stevia rebaudiana Bertoni y destinadas a ser consumidas como tales. Se considera que tales usos no son nuevos. El uso de los extractos de las hojas de Stevia rebaudiana Bertoni como edulcorante o como aromatizante recae bajo el ámbito del Reglamento (CE) Nº 1333/2008, sobre aditivos alimentarios o del Reglamento (CE) Nº 1334/2008 sobre aromas, respectivamente” (Traducción no oficial)”
¿Qué quiere decir esto? Que se puede comercializar la hoja solo cuando forme parte de una infusión pero se especifica que el uso como edulcorante sigue rigiéndose por el Reglamento 1333/2008.
Por lo tanto sigue sin estar autorizada la venta de las hojas como edulcorante aunque sin duda es una vía para que finalmente se permita.]
¿No es legal vender la planta de la stevia como edulcorante?
No.
La respuesta no tiene matices.
No se puede vender como edulcorante, ni para infusión ni en ninguna otra presentación para consumo humano.
Aunque se esté haciendo con aparente impunidad.
Puede parecer contradictorio que se puedan vender como edulcorantes compuestos que proceden de la planta pero no la propia planta.
Pero no lo es en absoluto.
La comercialización de la planta o las hojas de Stevia está específicamente prohibida.
Porque como te he contado, lo que se comercializa es un extracto que está perfectamente identificado y caracterizado químicamente (el Reglamento 231/2012 indica qué glucósidos se pueden vender, cuál es su fórmula química, en qué porcentaje deben aparecer, su pureza, pH, límite de contaminantes…).
Además al ser un aditivo alimentario, el Reglamento 1131/2011 establece en qué alimentos puede aparecer y la cantidad máxima que se puede añadir en cada alimento para no superar la Ingesta Diaria Admisible establecida por la EFSA en 4mg/kg/día.
Pero los esteviósidos a dosis superiores también tienen efectos farmacológicos sobre el control de la glucosa y pueden reducir la tensión arterial (aquí o aquí).
Podrías pensar que esos son efectos positivos (y de hecho así lo publicitan los partidarios de la libre comercialización de la planta).
(Y por cierto, a pesar de lo que hayas podido oir, la stevia no cura la diabetes –Julio Basulto te da toda la información-).

Y esa acción farmacológica aparentemente beneficiosa puede ser negativa para algunas personas y debe estudiarse su efecto y las dosis a las que se produce.
Además, ya no estaríamos hablando de un alimento tal como lo define el Reglamento 178/2002 sino de un medicamento (toda sustancia o combinación de sustancias que se presente como poseedora de propiedades curativas o preventivas con respecto a las enfermedades humanas o animales según la Directiva 65/65/CEE) y no sería competencia de la EFSA sino de la Agencia Europea del Medicamento.
Pero es que además, otro posible efecto farmacológico no tan laureado es el que puede tener sobre la fertilidad. Como te cuenta JMMulet, se utilizaba como anticonceptivo y su consumo continuado puede tener efectos sobre la fertilidad.
¿Quiere esto decir que los edulcorantes que contengan glucósidos de esteviol pueden ser peligrosos para la salud?
En absoluto. Son completamente seguros, han sido estudiados por la EFSA y se pueden consumir sin ningún problema.
Los edulcorantes que proceden de la stevia son seguros y están autorizados en la UE
Pero la comercialización de la planta está específicamente prohibida por la Comisión Europea.
Y lo mismo sucede en EEUU, donde la FDA considera los glucósidos de esteviol como GRAS (sustancias reconocidas seguras) y pueden utilizarse como edulcorantes.
Pero ni la planta ni sus hojas tienen aprobación para usarse en alimentos (y así lo ha tenido que advertir a algunas empresas que la empleaban en sus productos).
¿Qué puedes encontrarte en el supermercado?
Se puede decir que la stevia (en realidad los glucósidos de esteviol) son “trending topic” en las estanterías del supermercado.
Puedes encontrarla en productos que lo contienen como edulcorante (en bollería, cereales de desayuno, chocolate, helados, leches fermentadas, confituras…)

Y también como parte de edulcorantes de mesa en forma líquida, en polvo o en comprimidos para que tú mism@ endulces tus alimentos.

¿Tiene alguna ventaja sobre otros edulcorantes más tradicionales que ya conocías?
No. Al menos ninguna objetiva.
Me explico.
En realidad funciona como cualquier otro edulcorante. Algunos aportan calorías y otros no, pero todos tienen en común que aportan mayor “dulzor” (poder edulcorante) que la sacarosa (el azúcar de mesa), así que se consigue el mismo sabor dulce con cantidades mucho más pequeñas.
En el caso de los glucósidos de esteviol, al proceder de una planta se está ncomercializando con un halo de producto natural, haciendo hincapié precisamente en ese origen vegetal en contraposición con el resto de edulcorantes de mesa, que están elaborados habitualmente con sacarina, ciclamato, acesulfamo K o aspartamo.
Sería la “alternativa natural” a los edulcorantes artificiales, que han arrastrado todo tipo de mitos sobre su seguridad.
Y es que no importa que estén autorizados y que la EFSA haya revisado y garantice la seguridad de todos ellos (Juan Revenga te lo cuenta en este post imprescindible), la leyenda negra de los efectos adversos (y generalmente terribles) de los edulcorantes sintetizados artificialmente perdura sin solución.
Si a esto se une que cualquier alimento o ingrediente que contenga la palabra “natural” se revaloriza instantáneamente (independientemente de que, como te conté en este artículo, ese adjetivo no signifique legalmente nada de nada), ya tenemos a la nueva estrella del supermercado.
Lo que puede llevar a que se vendan productos que son una paradoja en sí mismos.
Como el azúcar con stevia.
O, más correctamente, un producto con un 99,5% de azúcar y un 0,5% de glucósidos de esteviol.
2,5g de glucósidos de esteviol en el envase de 500g de azúcar con stevia.
Sí, los glucósidos son mucho más dulces que el azúcar y por lo tanto se necesitará menos cantidad de producto (el envase indica un 50% menos) para conseguir el mismo dulzor.
Pero es que un kilo de azúcar cuesta 69 céntimos de euro. Y 500g de azúcar con stevia se venden por 2,5€. A 5€ el kilo.
Y si un kilo de producto contiene 5g de glucósidos de esteviol y 995g de azúcar, estarás pagando 68 céntimos por los 995g de azúcar y 4,32€ por esos 5g de glucósidos de esteviol.

De acuerdo que reducir el consumo de azúcares libres a menos del 5% de las calorías totales de nuestra dieta (unos 25 gramos de azúcar al día) es una recomendación de la OMS.
Pero si tu preocupación es reducir el consumo de azúcar, un producto como este no es más que un (caro) parche que te da la falsa sensación de llevar una dieta más sana.
Y sí, el azúcar que tú dosificas lo reduces a la mitad.
Pero la mayor parte del azúcar que consumes al cabo del día no te la echas conscientemente del azucarero (este supone sólo el 22% del total) sino que está en alimentos procesados (bebidas azucaradas, bollería, chocolates, yogures y leches fermentadas…).
Además ya hay edulcorantes en el mercado con glucósidos de esteviol o con otros compuestos, que puedes consumir como sustitutivos del azúcar de mesa (o incluso mezclándolos con azúcar, si quieres el efecto “azúcar con stevia”).
Así que el “azúcar con stevia” es una manera de darle la vuelta a la tortilla y convertir una posible amenaza (los glucósidos de esteviol, un nuevo edulcorante que podría sustituir al azúcar de mesa) en una aliada: se lanza un nuevo producto que sirve para seguir comercializando azúcar en su forma original (cada envase lleva prácticamente la misma cantidad que un kilo de azúcar “convencional”) y que además mejora su imagen y satisface las demandas de los consumidores preocupados por reducir el consumo.
¿Una opción real para reducir el consumo de azúcar? Consumir menos alimentos procesados (bebidas azucaradas, bollería industrial, postres lácteos…).
Entonces, ¿no se puede cultivar la planta?
Sí, la planta se puede cultivar en España.
Y de hecho se hace.
Pero no se puede comercializar para uso alimentario así que las plantas debe venderse a una industria para obtener el edulcorante que sí está autorizado.
Ha habido numerosas movilizaciones de los productores para instar a que el Gobierno autorice la venta de las hojas acogiéndose al supuesto uso tradicional del producto (con lo que dejaría de estar regulado por el Reglamento sobre nuevos alimentos y no necesitaría evaluación de seguridad ni autorización).
Y la cosa se complica aún más porque en algunos países de la Unión Europea como Alemania sí se ha permitido esta comercialización argumentando precisamente su consumo tradicional.
E incluso hay peticiones populares para evitar la “retirada de la planta medicinal Stevia del mercado”.
Pero se parte de un concepto erróneo.
No es que se vaya a prohibir su comercialización y “retirar” del mercado. Es que no ha estado permitida.
En resumen…
Es posible que más adelante la Comisión Europea autorice la comercialización de la planta de stevia para consumo humano, pero por el momento no está permitido.
Sí que se pueden utilizar los glucósidos de esteviol como edulcorantes y su uso es seguro. Como el de cualquier otro edulcorante autorizado en la Unión Europea (a pesar del mito de los efectos adversos de los edulcorantes artificiales).
A pesar de lo que hayas podido escuchar, emplear edulcorantes procedentes de la stevia u optar por edulcorantes artificiales depende sólo del gusto de cada consumidor.
La stevia no es más sana ni más segura.
¿O de nuevo vamos a poner en duda el criterio de la EFSA?
Porque si dudamos de la opinión científica que dice por ejemplo que el aspartamo es seguro, ¿por qué no dudar de la que indica que los glucósidos de esteviol lo son?
¿Quieres saberlo todo sobre la stevia en un minuto?