Activia, ¿ayuda a tu digestión y te hace sentirte bien?
AUTORA: BEATRIZ ROBLES
Si te digo que una leche fermentada que a todas luces parece un yogur (aquí puedes ver por qué no son lo mismo) “ayuda a tu digestión”, ¿a qué crees que debe estas virtudes?
A los microorganismos que contiene. Concretamente a los bífidus.
¿Tajantemente verdad?
Pues otra vez la respuesta es otra. Y de nuevo tu memoria te está jugando una mala pasada.
Porque esos beneficios que Danone está anunciando a todas horas con la imagen de Maribel Verdú y el reclamo “Únete al desafío” tienen poco que ver (nada) con las virtudes de sus bacterias.
¿No te lo crees? Mira, mira.
Desmontando el anuncio de Activia
A ver, porque esto parece “De los creadores de los cereales que te van a cambiar la vida llega el yogur que te hará sentirte bien”.
Y no me lo estoy inventando o exagerando. La campaña se promociona en las redes sociales con la etiqueta #SentirseBien.
En qué consiste.
Pues de nuevo tenemos una mujer conocida prestando su imagen para hablar de los beneficios que tiene una leche fermentada sobre su digestión.
La idea de la campaña es que al empezar el año todos tenemos desafíos a los que enfrentarnos.
No está escogido al azar el término. Desafío. Un reto, un objetivo que alcanzar. Motivación a tope.
Incluye una serie de videos con “gente muy normal” hablando de cuáles son sus propósitos (todos relacionados con un estilo de vida saludable) y todo muy de andar por casa, que conecte con los consumidores que verán el anuncio.
A partir de aquí ya aparece Maribel Verdú hablándonos de su desafío que es “hacer algo que me ayude a sentirme bien por dentro”, con la cámara enfocando a si barriga.
¿Quedan pocas dudas de a qué se refiere verdad?

Luego animan a participar en el desafío subiendo un vídeo a las redes sociales en el que cuentes con un Activia en la mano cómo te sientes después de comer Activia (supongo que si estás deprimido no encaja con lo que están buscando) y puedes ganar 14.000€ (si te parece una oportunidad fantástica llegas tarde, acaba de terminar la promoción).
Como todas las campañas, la han movido en las redes sociales tirando de más caras conocidas como Nuria Roca, Vanessa Lorenzo, Judit Mascó, Marta Hazas o David Bustamante que, en imágenes aparentemente naturales, con fotos o videos sacados con apariencia de haber sido hechos por ellos mismos (ejem) en plan selfie, están felicísimos por haber aceptado el desafío.
Y se retan unos a otros a seguirlo.
Todo como muy espontáneo. Una fiesta vaya.

Y hasta aquí podrías decir que no es nada que no se haya hecho ya con este tipo de anuncios que prometen de una manera velada (la mano en la tripa) que nuestra salud intestinal va a mejorar gracias a que nos comemos su producto.
Porque desde hace años, aunque los anuncios no lo digan, tenemos asociado el consumo de productos fermentados con bífidobacterias con una mejora del tránsito intestinal (José Coronado mediante).
Es lo que tiene la buena publicidad, que el mensaje se queda en nuestra memoria y da igual que desde la entrada en vigor del Reglamento 1924/2006 (y con su consecución en la publicación de la lista de propiedades saludables con el Reglamento 432/2012) no se puedan hacer alegaciones sobre los microorganismos de las leches fermentadas porque la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria no les reconoce ninguna propiedad.
Y por lo tanto no está autorizado el uso de estas alegaciones.
La EFSA no reconoce ninguna propiedad a los microorganismos de los yogures y no está autorizado el uso de estas alegaciones.
El mensaje quedó ahí y parece inmutable.
José Manuel López Nicolás habla de ello en su blog y de cómo el mensaje “Barrigas felices” (que claro, no es una alegación de propiedades saludables) nos remite de nuevo a nuestro tránsito intestinal (si, es un truquillo).
Pero esta vez hay una diferencia. Importante.
Porque en esta campaña sí se habla directamente de que “Activia ayuda a mi digestión”.
Y esta sí es una alegación de propiedad saludable y por lo tanto tiene que cumplir con el Reglamento 1924/2006 y el Reglamento 432/2012.
¿Cómo lo hacen?
Pues si te fijas en el anuncio y en la página web, verás que en algún sitio pone “Activia contiene cloruros presentes de forma natural, que provienen de las sales minerales, y que contribuyen a una digestión normal mediante la producción de ácido clorhídrico en el estómago.”
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- Fuente https://desafio.activia.es/
Y resulta que los cloruros sí que tienen reconocida esta alegación de propiedades saludables “contribuyen a una digestión normal mediante la producción de ácido clorhídrico en el estómago” y por lo tanto se puede usar en el etiquetado y la publicidad de este producto.
De este producto y de todos los que contengan cloruros, siempre que cumplan con una cantidad mínima.
Las condiciones que el Reglamento 432/2012 establece para poder hacer esta declaración de propiedades saludables es que se utilice en ”alimentos que son, como mínimo, fuente de cloruro de acuerdo con la declaración FUENTE DE [NOMBRE DE LAS VITAMINAS] Y/O [NOMBRE DE LOS MINERALES] que figura en el anexo del Reglamento (CE) no 1924/2006”.
Y que “no podrá utilizarse esta declaración si el cloruro procede del cloruro sódico” (o sea, de la sal).
Puede ser considerado una fuente de cloruro, según el Reglamento 1924/2006, si el producto contiene como mínimo una cantidad significativa tal como se define en el Anexo de la Directiva 90/496/CEE.
La Directiva 90/496 está derogada por el Reglamento 1169/2011, que es el que se aplicaría y que nos indica que la cantidad significativa es “el 15 % de los valores de referencia de nutrientes especificados en el punto 1 (para el cloro el valor de referencia es 800mg), suministrado por 100 g o 100 ml, en el caso de los productos distintos de las bebidas” o “15% de los valores de referencia de nutrientes especificados en el punto 1 por porción, si el envase solo contiene una porción”.
Hacemos las cuentas y el 15% de 800mg es 120mg.
Una cantidad de cloruros que según la opinión científica de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (en la que se basa la Comisión Europea para admitir la alegación) es “fácil de consumir como parte de una dieta equilibrada”.
En España, las Ingestas Dietéticas de Referencia de cloro están entre 2000mg y 2300mg al día, que obtenemos de alimentos como el queso, los cereales y hasta del agua.
¿Y sabes cuánto cloruro tiene un envase de Activia?
Lo has adivinado: 120mg.
No voy a ser mala.
En realidad, 120mg en unos envases que comercializa con 120g de producto (una cantidad no muy convencional, se suelen vender en formatos de 125g) y 125mg en los envases de 125g.
O lo que es lo mismo: 100mg de cloruro por cada 100g de producto.
Que, en envases de 120mg cumple milimétricamente con el requisito de contener el 15% de los valores de referencia de nutrientes especificados en el punto 1 (800mg) por porción, si el envase solo contiene una porción.
Ni un miligramo más (ni uno menos, seamos justos) de lo que exige la normativa para poder hacer la alegación de propiedades saludables.
En los envases de 125g incluso “sobran” 5mg para poder declarar que contribuyen a una digestión normal mediante la producción de ácido clorhídrico en el estómago.
Así que no, que sea una leche fermentada o que contenga su famoso Bifidus actiregularis no te va a ayudar a tu regularidad intestinal ni va a hacer más ligeras y felices tus digestiones.
Contiene cloruro.
Eso es todo.
No todo vale
Y volvemos a las estrategias de marketing y cómo van dirigidas a un público muy concreto. En este caso, de nuevo a las mujeres.
Es verdad que en su origen fue José Coronado el que cogió el toro por los cuernos y se “atrevió” a prestar su imagen a un producto que directamente prometía mejorar tu número de visitas al baño.

Pero no nos engañemos.
No creo que sea cosa mía que, guiada por mi susceptibilidad, piense que hay una especie de complot universal para poner a las mujeres como diana de estos anuncios.
Ya sabes, los de las digestiones ligeras, y los cereales que alimentan mi fuerza.
Porque si fuera así, la página web de Activia no estaría plagada de imágenes de mujeres, principalmente en el trabajo, ni su campaña InSync hablaría exclusivamente a mujeres (usando adjetivos siempre femeninos) ni contaría las “historias de estas mujeres con talento para averiguar cómo aprovecharon su gran potencial para lograr sus objetivos personales”.
Otra muestra: “Cuando estás conectada con tu fuerza interior, viviendo InSync, es cuando puedes alcanzar todo tu potencial. Se trata de ser la mejor versión posible de una misma.” (sic)
Que esa es otra.
¿Una leche fermentada que “te sincroniza”? ¿Con qué?
En realidad se refiere a ese sentimiento de estar completamente en equilibrio, de tener la mente y el cuerpo en armonía, de estar viviendo en el momento… Ese maravilloso estado mental en el que te puede poner…una leche fermentada.
¿En serio?
Pues sí, y aderezado con historias de mujeres valientes, emprendedoras a las que no se les puso nada por delante y consiguieron metas que parecían imposibles…
Y que lo son para la mayoría de l@s mortales (de bailar en una favela a una compañía de danza de Nueva York, de profesora de educación física en un instituto a dar la vuelta al mundo navegando en solitario).
Eso sí, acompañadas de otras historias más cotidianas (para que nos podamos identificar mejor y no nos sintamos diminutas al lado de mujeres extraordinarias).
Con mujeres igualmente luchadoras, optimistas, comprometidas con su trabajo, con pequeños logros diarios y el lema “El talento empieza en el interior”. No sé si por interior se refieren a la salud intestinal (dado que seguimos en la página web de un alimento que presume de beneficiar el sistema digestivo) o es algo más filosófico.
Y tenemos otra vez la imagen de la mujer que puede con todo, que tiene una vida llena de actividades que le entusiasman (porque pone mucha pasión en todo, todo, todo), que siente que su talento es reconocido y además es una grandísima y comprometida profesional enamorada de su trabajo, porque trabaja en lo que verdaderamente le gusta (me encantaría saber cuántas mujeres se identifican con esto).
Pero a la que su propia vocación sólo le da 10 minutos al día para comer, con el consecuente malestar digestivo posterior…que arregla tomándose un Activia.
Es un tipo de publicidad dirigida a mujeres que insiste en destacar nuestros talentos y mostrarnos cómo un producto alimentario nos ayuda a llegar todavía más lejos.
Vaya, que a toda esta imagen le quitas la parte de que puedes con todo (muchos días ya no puedes ni con tu alma y encima te sientes culpable por ello), de que todas tus actividades diarias te entusiasman (¿qué porcentaje de tu día dedicas a algo que realmente te llena?) y de que a diario eres admirada por tu talento (como si alguien fuese consciente de verdad de que simplemente hacerte cargo de todo lo que haces es un mérito increíble)…y tienes un retrato de tu vida.
Pero no es sorprendente y no es nada nuevo.
Es una estrategia que Danone (y otras muchas marcas) utilizan en todo el mundo.
En EEUU, Jamie Lee Curtis fue su imagen en anuncios similares (aquí puedes ver el anuncio original “ligeramente” modificado), en los que se alega que gracias “a sus exclusivos probióticos Bifidus actiregularis, Activia ayuda a regular tu sistema digestivo en dos semanas”.

Y por supuesto se incluyen testimonios de mujeres corrientes que ven cómo su vida mejora gracias a Activia, mientras Jaime Lee nos dice “Get ready for a new you” (prepárate para una nueva “Tú”).
La campaña fue objeto de muchas parodias que intentan poner en evidencia el mensaje que se lanza: una mujer que pese a estar envejeciendo está orgullosa de sí misma y se siente a gusto con su cuerpo, es más ella que nunca…porque come un producto con bífidus.
Que lo sé. Que el marketing sirve para que aspiremos a algo, para mostrarnos cómo podría ser la vida con ese producto que no tenemos. No soy una ingenua y lo entiendo.
Pero a veces convierte la vida de las mujeres en una caricatura y nos estereotipa (¿nos pasamos el día intentando ser “más nosotras mismas”?).
Y lo peor, lo hace como si estuviera apoyándonos.
¿De verdad que este mensaje tiene éxito? Y como supongo que sí, porque se repite una y otra vez, entonces la pregunta es otra:
¿Por qué este mensaje tiene éxito?
¿Todo es negativo?
No.
Dejando a un lado la publicidad de estos productos, desde el punto de vista nutricional una leche fermentada como esta, o como los yogures “tradicionales” (fermentados con Streptococcus thermophilus y Lactobacillus bulgaricus) puede ser un alimento saludable.
Pero cuidado.
Porque se puede caer en el error de pensar que no pasa nada si sigues una dieta poco saludable porque luego lo compensas con este tipo de productos.
O inconscientemente podrías equiparar leche fermentada con salud, y no son sinónimos.
Su perfil nutricional dependerá también de qué ingredientes tenga (para muestra, esta imagen del valioso proyecto de Antonio R. Estrada).
Por eso la semana que viene entraré en profundidad en las propiedades reales, contrastadas y con evidencia científica, de los probióticos. (Hace años estas leches fermentadas se consideraban probióticos, también veremos por qué ya no).
En resumen…
Ya lo he dicho más veces pero…sé escéptico.
Recibe la publicidad de los productos alimentarios con una mirada crítica.
Sé consciente del poder de elección que tienes simplemente por el hecho de ser un consumidor.
Lee las etiquetas (contienen información muy valiosa) y compara productos similares (a veces tienen contenidos similares de nutrientes pero unos hacen alegaciones de propiedades y otros son más discretos…y más baratos).
Y recuerda que los más saludables (los alimentos frescos, los del mercado) no tienen una etiqueta que resalte sus propiedades con letras enormes, sellos llamativos y gráficos de diseño.
