Bajo la lupa: Fresh Yeti ‘pintalenguas’
AUTORA: BEATRIZ ROBLES
Los riesgos para niños y niñas
Esta bebida se dirige claramente al público infantil y juvenil por el precio, por la forma de destacar que no tiene cafeína, por los gráficos y por los sabores. Y, sobre todo, por el concepto candy drink y los reclamos usados en su publicidad como “no comas más golosinas, ¡bébetelas!” o “tu golosina para beber”.
La idea de beber golosinas en lugar tomarlas en formato sólido no supone ninguna ventaja nutricional, sino al contrario: las calorías líquidas tienen un menor efecto saciante y las Organización Mundial de la Salud (OMS) relaciona el consumo de refrescos azucarados con mayor riesgo de caries, diabetes tipo 2, sobrepeso y obesidad y patologías asociadas como enfermedad cardiovascular, infarto y algunos tipos de cáncer.
Otro atractivo para los niños es el efecto de pintalenguas, que se consigue mediante la adición del colorante E133, conocido como “azul brillante”.