Bajo la lupa: Tronquitos de Alaska
AUTORA: BEATRIZ ROBLES
Aunque algunos consumidores consideran que este producto es saludable por ser fuente de proteínas y tener pocas grasas, su gran cantidad de sal y sus compuestos de baja calidad nutricional dicen lo contrario. Lo analizamos a continuación.
“Sabor a” no es lo mismo que “elaborado con”
En el envase puede leerse “Excelente sabor a cangrejo. Aromas”. Esto indica que el sabor se consigue mediante el uso de aromas, no que lleve este ingrediente. Al contrario de lo que ocurre con los aditivos, que deben estar detallados por su nombre o su número E, los compuestos que se empleen como aromas se identifican en la lista de ingredientes bajo el término común “aromas”, y no tienen que indicar específicamente de qué compuestos se trata.
Tras la mención “aromas” se detalla que contiene crustáceos y soja. Quiere decir que los crustáceos y la soja forman parte de los materiales para la obtención de los aromas que, entre otros matices, dan el sabor a cangrejo. No obstante, la presencia de crustáceos en el material para elaborar los aromas es mínima y no mejora la calidad global del producto. Estos dos compuestos son alérgenos, por lo que siempre tienen que declararse en el etiquetado (como así lo hace).