Bajo la lupa: productos enriquecidos con omega 3, ¿son buenos para la salud?
AUTORA: BEATRIZ ROBLES
De forma natural, los omega 3 se encuentran principalmente en productos del mar. Los pescados azules, los mariscos y las microalgas aportan EPA y DHA, las formas más activas de estos ácidos grasos. También existen fuentes vegetales, como las semillas de lino, chía o cáñamo y las nueces. En estos casos aportan sobre todo ALA, un tipo de omega 3 que el organismo debe transformar en EPA y DHA. El problema es que solo una pequeña parte —entre el 1 % y el 10 %— se aprovecha de esta forma.
Los mensajes en los envases
La preocupación por no alcanzar las cantidades recomendadas ha impulsado la aparición de alimentos enriquecidos y de complementos alimenticios con omega 3. La legislación europea permite usar declaraciones sobre el omega 3 si cumplen umbrales específicos.
- Para ser “fuente de omega 3”, el producto debe aportar al menos 0,3 g de ácido alfa-linolénico (ALA) o 40 mg de EPA y DHA combinados por 100 g y por 100 kcal.
- Para indicar “alto contenido en omega 3”, la cantidad debe duplicarse.
Analizamos cuatro productos que utilizan este reclamo para comprobar si cumplen lo que prometen.