Consultorio nutricional: alimentos que cambian el olor corporal
AUTORA: BEATRIZ ROBLES
Orina con un olor extraño tras comer espárragos, sudor con reminiscencias a la ensalada de cebolla o la sensación de que el cuerpo “huele más” después de comer coliflor son fenómenos perfectamente normales. El conocido olor a ajo en el aliento no se debe a que queden restos en la boca (si fuera así, no persistiría durante horas incluso después de lavarnos los dientes), sino a un proceso metabólico.
Al igual que ocurre con otros alimentos, el ajo, la cebolla o las crucíferas contienen compuestos ricos en azufre, nitrógeno y sustancias aromáticas que, tras ser ingeridos y metabolizados, pasan al torrente sanguíneo y se eliminan a través del sudor, la orina o la respiración. Es decir, el cuerpo los expulsa y, durante un tiempo, nuestro olor puede modificarse.
El olor a ajo en el aliento, por ejemplo, puede permanecer entre 8 y 24 horas. La intensidad de este efecto depende en parte de factores genéticos y del tipo de microbiota, por lo que en algunas personas resulta más acusado. La higiene corporal también influye, ya que ciertas bacterias presentes en la piel pueden descomponer estas sustancias y aumentar el olor.
¿Las barritas de proteína son saludables?
Aunque se presentan como una forma cómoda y fácil de consumir proteína, la mayoría de estas barritas son alimentos muy procesados, con una gran cantidad de azúcares libres —incluso las que no tienen azúcares añadidos, ya que usan ingredientes ricos en estos azúcares, como pasta de dátil— e ingredientes de baja calidad, como harinas refinadas o almidones.