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Autor: Beatriz Robles

Bajo la lupa: sustitutivos de comida

¿Qué es un sustitutivo de comida?

Los “sustitutivos de una comida para el control de peso” son productos enfocados a la población general que tienen que cumplir determinados requisitos de composición:

  • Energía. Deben aportar como mínimo 200 kcal y como máximo 250 kcal.
  • Grasa. Este nutriente tiene que proporcionar como máximo el 30 % del valor energético del producto y debe llevar al menos 1 g de ácido linoleico.
  • Proteína. Tiene que aportar entre el 25 % y el 50 % de la energía del producto y se establecen requisitos en cuanto a la proporción de los aminoácidos esenciales.
  • Vitaminas y minerales. Debe aportar al menos el 30 % de los valores de referencia de nutrientes establecidos para cada micronutriente. Además, tiene que contener como mínimo 172,5 mg de sodio (o 0,43 g de sal) y, al menos, 500 mg de potasio por comida.

Consultorio nutricional: ¿por qué cambia el sabor si bebo de una lata o de un vaso?

¿Por qué la misma bebida cambia de sabor en lata y en vaso?

La clave está en la nariz. En la percepción de los sabores de los alimentos no solo intervienen las papilas gustativas situadas en la boca, también es determinante el olor que nos llega a través de la nariz por dos vías.

La que más fácilmente identificamos como vía de entrada de los olores es la ortonasal, en la que nuestra nariz capta de forma directa los olores del ambiente. La otra, la retronasal, es una vía indirecta que entra en juego cuando tenemos un alimento en la boca y sus moléculas volátiles ascienden hasta llegar a los receptores olfativos de la nariz: lo que percibimos en este caso no es el olor, sino el aroma.

El gran timo de los remedios contra la resaca

Por si los villancicos, el empacho de turrón y “cocinar, cocinar, hasta enterrarnos en el mar” no fuese suficiente, en estas fechas hay que lidiar con el ciclo infinito de encuentros-resacas-encuentros-resacas que se van solapando hasta que te ves a ti mismo tomando el vermú mientras albergas la esperanza de que el chocolate con churros del desayuno que te has metido hace media hora aplaque las náuseas resacosas de la fiesta de ayer.

Pero ¿y si pudieses pasar plácidamente por el día postfiesta como si las dos cervezas, cuatro chupitos y tres copazos –versión oficial– se hubiesen volatilizado en tu cuerpo dejando solo la exaltación de la amistad en lugar de un cuerpo escombro? Es lo que prometen numerosos productos milagrosos “antirresaca” y, efectivamente, suena demasiado bien para ser verdad.

Bajo la lupa: Fruit Rolls Bear

¿Qué es realmente?

La denominación de venta de este producto es «rollitos de fruta y verdura cuidadosamente deshidratada». A pesar de incluir la verdura en la denominación, su presencia es testimonial en forma de extracto de zanahoria morada y solo se usa para aportar color.

Consultorio nutricional: ¿hay que combinar legumbres con cereales en el plato?

¿Hay que combinar siempre legumbres con cereales?

Una proteína es completa cuando contiene los nueve aminoácidos esenciales, es decir, aquellos que nuestro cuerpo no puede producir. La proteína de legumbres como la soja y el garbanzo cumple con esta condición, pero la de otras como las lentejas o las alubias tiene un déficit de aminoácidos azufrados. Justamente los cereales contienen este tipo de aminoácidos y, a su vez, escasean en lisina, que sí se encuentra en las legumbres.

Tradicionalmente se ha pensado que al comer a la vez legumbres con cereales conseguiríamos proteína completa. Y es cierto, pero innecesario en el caso de los adultos. No hace falta que se tomen alimentos complementarios en la misma ingesta (como acompañar las legumbres con pan). En nuestro cuerpo tenemos una reserva de aminoácidos que pueden ir utilizándose a lo largo del día para construir la proteínas, mientras van llegando otros a través de la dieta.

Cómo alimentarse en la menopausia: mitos y verdades del calcio, la vitamina D o las proteínas

La menopausia y el climaterio previo –la transición hacia la misma– son dos fases por las que vamos a pasar todas las mujeres. Pero no deja de ser una etapa que puede asustar: primero, porque hasta que estamos en ello no hay manera de saber si los síntomas nos van a dejar K.O. o si vamos a transitar por ella como en un plácido paseo. Y segundo, porque todos, absolutamente todos los mensajes que se nos han transmitido sobre la menopausia son negativos y nos hacen vincularla a la idea de vejez, pérdida de autonomía y belleza e invisibilidad social.

Afortunadamente esto está cambiando y la razón es que, por fin, hablamos de ello. No deja de ser curioso que a las mujeres se nos critique –el patriarcado nos critique– por charlatanas, pero anda que no ha costado llevar nuestras conversaciones a los espacios públicos y de poder. Así que hablemos, hablemos desde el ángulo de la alimentación, de qué es lo que puede hacer por nosotras y de dónde tenemos que poner el foco.

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