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Autor: Beatriz Robles

Bajo la lupa: Nesquik Noche

Nesquik, ¿un producto para tomar por la noche?

Este envase hace numerosas insinuaciones que pueden interpretarse como que su consumo tiene algún beneficio sobre el sueño —lo que implica que está haciendo una declaración de propiedades saludables—, empezando por el nombre “Nesquik Noche”.

El envase no especifica a qué compuestos atribuye este efecto, pero sí lo hace la web, que también está sometida a la normativa y en la que se atribuye a la tila y la melisa.

Para poder hacer una declaración de propiedad saludable, esta tiene que estar evaluada por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), para valorar si hay evidencia científica que la sustente, y autorizada por la Comisión Europea.

Este no es el caso de la tila y la melisa y su posible efecto beneficioso sobre el descanso o el sueño, pero se trata de una excepción que se aplica a numerosos compuestos botánicos que están pendientes de evaluación y que permite que se pueda seguir haciendo la declaración bajo la responsabilidad del fabricante.

En el caso de estas plantas, se ha solicitado autorización para poder alegar que la melisa “ayuda a logar un sueño saludable” y que la tila “ayuda a conseguir un sueño natural y saludable / mejora la calidad del sueño natural”.

Consultorio nutricional: ¿comer y cenar tarde influye en nuestro peso corporal?

¿La hora de las comidas afecta a nuestro peso?

Debido al ciclo día/noche, nos exponemos a fases de temperatura, luz, oscuridad y disponibilidad de alimentos que requieren que nuestro organismo se adapte. El ritmo circadiano se encarga de regular nuestros procesos metabólicos y fisiológicos para optimizar nuestras demandas de energía a lo largo de 24 horas y puede tener influencia sobre nuestro peso corporal.

Varias investigaciones apuntan a que, para mantener el peso, tendríamos que evitar comer y cenar tarde, ya que son horarios desajustados con nuestro ritmo circadiano.

Se ha comprobado que nuestro cronotipo, es decir, el horario que nuestro cuerpo prefiere para estar activo o descansar, influye sobre nuestras preferencias en los horarios y, a su vez, tiene influencia sobre nuestra salud: las personas más activas al final de la tarde (vespertinas) prefieren hacer las comidas principales a horas más tardías, mientras que sucede al contrario con las matinales, y esto predispone a las vespertinas a un mayor riesgo de sobrepeso.

Sobre la distribución de kilocalorías que consumimos a lo largo del día hay más controversia: algunos estudios señalan que tomar más calorías por la noche incrementa el riesgo de subir de peso, mientras que en otros no se ha visto esta relación.

Bajo la lupa: Helios Pura Fruta

La cantidad de melocotón no es la que parece

El envase destaca “250 g de melocotón del Valle del Ebro”. A pesar de que contiene 250 g de producto, esto no implica que todo sea melocotón, como podría interpretarse con esa frase. La explicación la encontramos en otra mención: “Preparado con 100 g de melocotón por cada 100 g de producto”.

El melocotón sufre mermas durante el procesado, porque pierde agua, y esa declaración es una forma de expresar la cantidad de ingrediente utilizado en 100 g de producto acabado y que la normativa obliga a aplicar cuando, debido a la pérdida de humedad durante el procesado, la cantidad total de todos los ingredientes empleados supera el 100 %.

Este es el caso: en el producto final el porcentaje de melocotón es inferior, ya que en la elaboración también se utilizan otros ingredientes, cómo azúcares de fruta.

Consultorio nutricional: plátanos y diabetes, dieta alcalina y consumo de sal

¿La dieta alcalina tiene base científica?

La dieta alcalina postula que hay determinados alimentos que pueden modificar la acidez de la sangre. Según esta teoría, si se acidifica, aumenta el riesgo de desarrollar diversas enfermedades, con especial atención al cáncer, aunque también hablan de salud ósea, diabetes, obesidad o depresión. Si se alcaliniza, se previenen estas patologías. Los alimentos acidificantes serían los alimentos proteicos, mientras que las frutas y verduras serían alcalinizantes. Se promueve también la ingesta de suplementos y de agua alcalinizada.

Sin embargo, desde el punto de vista fisiológico estas teorías no se sustentan, ya que nuestro organismo tiene mecanismos endocrinos y metabólicos que mantienen el pH de la sangre dentro de unos valores muy estrechos y estables, y la dieta por sí misma no puede modificarlos. El Instituto Americano para la Investigación del Cáncer indica que la dieta alcalina no es recomendable por no contar con evidencia científica y PenNutrition, el portal de revisión de la evidencia científica, mantiene la misma postura no solo respecto al cáncer, sino a todas las propiedades que se atribuyen a esta dieta.

Bajo la lupa: Activia barriga sana con fibras y cereales

Ingredientes destacados que no llegan ni al 3 %

En el frontal se destacan la palabra “cereales” y los términos “chía y almendras”, además, con imágenes, por lo que debe indicarse obligatoriamente la cantidad de cada uno en la lista de ingredientes.

Los cereales suponen el 1,7 % del total del alimento, distribuidos en un 0,6 % de centeno, un 0,6 % de avena y un 0,5 % de cebada. La proporción que supone la chía y las almendras es del 0,5 % para cada una. Todos los ingredientes destacados constituyen solo el 2,7 % del producto.

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