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Autor: Beatriz Robles

Consultorio nutricional: alimentos con calorías negativas y beneficios del café

¿Existen los alimentos con calorías negativas?

Se ha popularizado la idea de que hay alimentos que para digerirse requieren más energía que la que aportan y que, por lo tanto, tienen “calorías negativas”. Este concepto es erróneo, aunque parte de una idea correcta: cuando ingerimos un alimento gastamos cierta energía para metabolizarlo y esas calorías que “quemamos” se liberan en forma de calor.

Esto se conoce como “efecto termogénico de los alimentos” y varía según la composición que tengan: procesar las proteínas gasta más energía que hacer lo propio con los hidratos de carbono, mientras que metabolizar las grasas apenas requiere energía. En todo caso, el efecto termogénico supone solo una pequeña parte de la energía de lo que comemos, por lo que no hay alimentos que nos hagan quemar las reservas de grasa.

La parte positiva es que generalmente se atribuye esta propiedad a alimentos vegetales que tienen una gran densidad nutricional al contener muchos nutrientes por cada kilocaloría, como el apio, la lechuga, el brócoli o los tomates y, sin duda, es una buena idea incorporarlos a la dieta, pero sin falsas creencias en torno a si su ingesta genera calorías negativas.

Bajo la lupa: Nescafé Vitalíssimo descafeinado

El café es un alimento que se asocia tradicionalmente a un mejor rendimiento debido a su contenido en cafeína, pero en la Unión Europea no están permitidas las declaraciones atribuibles a esta sustancia y, además, este producto es descafeinado. ¿Cómo es posible que aluda a sus propiedades contra el cansancio y la fatiga?

¿Qué es realmente un café soluble?

Es un producto que se obtiene extrayendo con agua los compuestos aromáticos y solubles de los granos de café tostados. De ese extracto se elimina el agua y queda un producto en polvo o gránulos que se disuelve instantáneamente en agua caliente.

Consultorio nutricional: ¿puedo cocer juntos los huevos y las patatas para ahorrar?

¿Se pueden cocer juntos los huevos y las patatas?

Los huevos con cáscara no deben cocerse junto con otros alimentos. A pesar de que pueda parecer una buena idea para ahorrar energía, supone un riesgo. La cáscara de los huevos puede tener suciedad visible o microorganismos que pasan al agua de cocción y contaminan el resto de alimentos.

Otra práctica incorrecta es lavar los huevos antes de meterlos en el frigorífico. Al contrario de lo que puede parecer, no reduce el riesgo de contaminación, sino que lo incrementa.

La explicación está en la anatomía del huevo. La cáscara es porosa, pero está recubierta de una fina membrana llamada cutícula, que aísla el interior del huevo y lo protege. Al lavarlo se elimina esa membrana, de manera que los microorganismos de la parte exterior ya no tienen barreras para penetrar la cáscara y alcanzar la parte comestible.

Podemos mejorar la higiene si los lavamos inmediatamente antes de cocinarlos, ya que se van a cascar y no va a haber tiempo de que los patógenos contacten con el interior.

Bajo la lupa: Pediasure Vainilla

Este producto lleva un sello de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria. Los sellos de sociedades sanitarias o científicas refuerzan la imagen del producto y le dotan de legitimidad. Por eso, su uso es controvertido y en 2015 la Organización Médica Colegial (OMC) concluyó que es contrario a la ética que instituciones, organizaciones y sociedades científico-médicas avalen productos alimentarios que no tengan evidencia científica probada.

Un suplemento innecesario

Este complemento utiliza frases como “Ayuda a crecer. Puede ayudarte mientras enseñas a tu peque a comer de todo” o “Nutrición equilibrada para niños”, lo que puede dar a entender que es una opción válida si el niño o la niña rechaza determinados alimentos.

Las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría (AEP) indican que “el pediatra debe ser quien valore la utilización de alimentos fortificados o suplementos artificiales cuando haya riesgo de ingesta inadecuada de vitaminas o minerales”. La Academia Americana de Pediatría (AAP) considera que los menores que reciben una dieta equilibrada no necesitan un suplemento vitamínico.

Consultorio nutricional: aguacates light y acelgas menos amargas

¿Son mejores los aguacates ‘light’?

En el mercado se ha introducido una variedad de aguacate que se anuncia como light, justificando este reclamo porque contiene un 30 % menos de grasa que los aguacates convencionales. Su secreto no está en la investigación o la innovación tecnológica, sino en su variedad.

Dentro de los aguacates hay tres subespecies comerciales, la mexicana, la guatemalteca y la antillana, cada una de ellas con su composición particular. El aguacate que se comercializa habitualmente en España es la variedad Hass, que pertenece a la raza guatemalteca y contiene entre un 15 % y un 20 % de grasa. El que se vende como light o con “contenido reducido en grasa” está dentro de la variedad antillana y presenta de forma natural menor cantidad de grasa, entre un 5 % y un 10 %.

La grasa del aguacate es de muy buena calidad al estar compuesta principalmente por ácido oleico, el mismo que contiene el aceite de oliva, que supone el 70 % de los lípidos. Es uno de los alimentos que nos aportan grasas saludables, por lo que elegir una variedad baja en grasa supone escoger el de menor valor nutricional.

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