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Autor: Beatriz Robles

Ni el coronavirus ni los catarros: lo que no cura la vitamina C

Que la vitamina C puede mejorar o curar la infección por coronavirus es una de las suposiciones más reenviadas en cadenas de Whatsapp de amigos, trabajo y familia desde que empezó esta pandemia. Seguramente a estas alturas te ha llegado de tu tía Charo, de un comercial de tu empresa y de alguien de la clase de EGB, con diferentes versiones y promesas que sirven para volverte todavía más tarumba en un momento en el que el miedo a lo desconocido y la desesperación pueden hacernos más proclives a creer en cosas con las que normalmente seríamos más críticos.

La vitamina C es un antioxidante que tiene varios trabajos que hacer en nuestro cuerpo: participa en reacciones bioquímicas echando una mano a las enzimas, interviene en la síntesis de colágeno, carnitina y catecolaminas, además de tener un papel en el metabolismo del colesterol, que no es poco. No es la primera vez que se le atribuyen propiedades curativas: mi ser mitológico favorito es alguien que creció en los 70, los 80 o los 90 sin ser inflado a zumos naturales por sus madres a la que asomaba el frío porque era «muy bueno para el resfriado». ¿Funciona para algo en alguno de estos casos? Empecemos con la pregunta del millón.

Guía «Alimentación sin bulos en la Covid-19»

Estoy segurísima de que tu WhatsApp ha estado que arde desde el principio mismo de esta crisis sanitaria.

No hay como un momento delicado de miedo e incertidumbre, para que haya quién aprovecha para tratar de colar desinformación y moldear la realidad.

Y, para hacerlo todavía más complicado, de este virus lo estamos aprendiendo todo sobre la marcha, así que es fácil colar bulos y desprestigiar a la ciencia.

Hoy te traigo la guía «Alimentación sin bulos en la Covid-19», que he redactado para Salud Sin Bulos junto con el inmunólogo Fernando Fariñas.

En ella encontrarás respuestas a muchos de esos rumores que te hablan de que el ajo, el zinc o los probióticos pueden prevenir o curar la enfermedad.

También nosotros tenemos una responsabilidad individual en la lucha contra la desinformación y los bulos. Cuanto menos ruido haya, más fácil será que llegue a toda la población el mensaje basado en la evidencia.

Será la ciencia la que acabe con el coronavirus, no la superstición.

Tienes todos los recursos que he ido publicando sobre el coronavirus en este artículo.

Coronavirus ¿Hay que desinfectar envases y alimentos? Artículo para El Comidista

Con la crisis del coronavirus ponemos más cuidado que nunca y tenemos la higiene como principio básico de convivencia.

Pero eso nos ha llevado a pasarnos por exceso, y se han producido intoxicaciones por mezclas de productos desinfectantes. El miedo nos puede y creemos que cuanto más, mejor. Pero no funciona así.

En este artículo para El Comidista te cuento cuándo y cómo tienes que desinfectar los alimentos, envases y superficies para que tengas la total seguridad de que no están contaminados (pero no sufras accidentes).

Lo recuerdo una vez más: la principal vía de transmisión es persona a persona. Así que el lavado constante de manos, la higiene respiratoria -que estornudes en el codo, vamos- y la distancia social, evitando aglomeraciones y manteniendo una distancia de uno a dos metros deben ser nuestras principales preocupaciones.

Pero es casi inevitable llegar a casa y mirar las bolsas con recelo, como si estuvieras abriendo la puerta a un enemigo invisible y dejándole pasar hasta la cocina (literalmente). Insisto: es muy improbable que te puedas contagiar a través de los envases de los alimentos… Sigue leyendo.

coronavirus desinfección texto

Y recuerda que siempre debes seguir las indicaciones de las autoridades sanitarias. Ahora más que nunca.

Tienes todos los recursos que he ido publicando sobre el coronavirus en este artículo.

Complementos alimenticios y coronavirus

Hay algo que es superior a mis fuerzas. Sencillamente, no lo puedo soportar. Y es que en momentos como este, en los que estamos luchando como sociedad y de forma individual contra la mayor amenaza sanitaria de nuestra generación, hay quien quiera sacar provecho de la situación.

Cuando todos estamos poniendo lo mejor de nosotros mismos (ya sea atendiendo a pacientes en los hospitales, despachando en una tienda o trabajando desde casa), una pequeñísima parte se comporta como cuatreros del siglo XXI y quieren salir de esta con un positivo en su cuenta de beneficios.

Sí, te hablo de quienes están promocionando complementos alimenticios que prometen ayudar a tus defensas «cuando más lo necesitas» (con el inherente mensaje implícito que acarrea en estos días cruciales) o que, directamente, se saltan la legislación y aseguran que pueden prevenir o tratar la infección por coronavirus.

Hablo de ello en Materia Ciencia de El País, en un artículo en el que te explico por qué hay alegaciones sobre los beneficios de un complemento sobre el sistema inmune que son legales (aunque podríamos discutir su honestidad y ética) y por qué otras son denunciables.

¿Es ético que en estos momentos se haga promoción de un producto para mantener el sistema inmune? ¿O es un oportunismo tan descarado que hace crujir los dientes? ¿Es leal con el consumidor que se destaquen prodigiosos ingredientes exóticos (que parecen surgidos de una mitología del todo a cien), cuando el efecto beneficioso se debe a la presencia de nutrientes facilísimos de encontrar en alimentos “simplones”? Nutrientes que, para más señas, no son deficitarios (y cuyo consumo incrementado no va a suponer una reducción del riesgo).

En la peor crisis sanitaria y social que está viviendo esta generación, quizá es el momento de exigir un extra de honestidad a las empresas. Quizá es el momento de darnos cuenta de quién está arrimando el hombro y sosteniendo nuestro sistema por encima de lo humanamente posible, y anotar -y remarcar bien, para que no se nos olvide- quién ha intentado sacar tajada manipulando nuestros miedos. Sigue leyendo.

(Te aclaro que para leerlo tendrás que registrarte en la web de El País. Es gratuito pero te llevará un par de minutos)

Recuerda que ahora, más que nunca, debemos fiarnos de la comunidad científica y seguir las instrucciones de las autoridades sanitarias.

Los complementos alimenticios no sirven contra el coronavirus

“Mejora tu sistema inmune de forma 100% natural”, “el complemento que impulsa tus defensas”. Dime lo primero que se te venga a la cabeza al leer estas frases. Lo sé. Coronavirus. ¿O hay otra cosa en nuestra mente, en nuestra vida, desde hace un mes? Esto es el “sesgo de observación selectiva”. Los sesgos son atajos mentales que usamos para hacer análisis rápidos de la información (lo cual es muy útil), pero que nos llevan a hacer interpretaciones erróneas que parecen perfectamente válidas y lógicas. Si estás embarazada, probablemente verás embarazadas por toda…

Coronavirus, confinamiento y vitamina D, ¿tomamos medidas especiales?

Es algo que a todos se nos ha pasado por la cabeza: si la vitamina D se obtiene por la exposición solar, ¿cómo voy a conseguirla durante el confinamiento por el coronavirus en mi piso de 50 metros?

Vamos por pasos.

¿Cuándo hay déficit de vitamina D?

Lo primero que hay que tener en cuenta, es que no hay consenso a la hora de definir qué valores determinan que hay un déficit de vitamina D. Para saber si una persona tiene déficit de vitamina D se mide la concentración en sangre del metabolito 25-hidroxivitamina D. Sin embargo, hay un problema para diagnosticar el déficit porque no hay consenso al establecer qué valores indican deficiencia: la Academia Nacional de Medicina de EEUU establece la normalidad en valores >20 ng/ml, la Fundación Internacional de Osteoporosis y la Sociedad Española de Investigación Ósea lo aumentan a >30 ng/ml y la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición recomienda concentraciones de entre 30-50 ng/ml.

Una investigación sobre el déficit de vitamina D en España recoge que, si se toma como referencia el valor de 20 ng/ml, el 37% de la población tendría déficit, pero esta prevalencia aumentaría hasta el 88% si se emplea el de 30 ng/ml. Este mismo estudio (y entidades como la British Dietetic Association) indica que la mayor parte de la vitamina D se obtiene por síntesis cutánea a partir de la exposición solar, pero en España está limitada por la situación geográfica en invierno y primavera y por el calor excesivo durante los meses de verano. El aporte dietético a partir de alimentos como el pescado azul, la yema de los huevos o los lácteos sirve como complemento pero, según el estudio ANIBES, la ingesta no cubre los requerimientos.

¿Necesito suplementos de vitamina D en condiciones normales?

En este contexto cabe preguntarse, ¿los suplementos pueden ayudarme? Si hablamos en un contexto normal, encontramos una evaluación de Nutrimedia, el portal de revisión de la evidencia científica de la Universidad Pompeu Fabra, que ha evaluado si los suplementos de vitamina D reducen el riesgo de fractura y determina que “el consumo de suplementos de vitamina D por parte de la población general no reduce ni el riesgo de fracturas en su conjunto ni el de fracturas de cadera en particular. Estos resultados proceden de un número suficiente de ensayos clínicos aleatorizados, bien diseñados y ejecutados, y han sido además muy similares en los distintos estudios. Todo ello obliga a descartar la creencia de que estos suplementos sean eficaces para prevenir la aparición de fracturas en la población general”. Otras investigaciones también concluyen que no se recomienda su uso en la población general. La United States Preventive Task Force está en contra de su administración como prevención de caídas y fracturas.

¿La vitamina D puede ayudarme contra el coronavirus?

Ya centrándonos en la crisis sanitaria del coronavirus Covid-19, encontramos varias referencias.

En relación con la posibilidad de que las temperaturas ambientales cálidas ayuden a combatir el virus, una evaluación publicada por la Escuela de Salud Pública de Harvard indica la mejor evidencia en relación con esta hipótesis es que, “según un metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados, la suplementación con vitamina D reduce la incidencia de infecciones respiratorias agudas. Por otro lado, hemos encontrado que es poco probable que este efecto sea un factor relevante en la variación de la incidencia de gripe entre el verano y el invierno. Es un área prometedora para estudiar más pero en el momento presente, su relevancia parece incierta”.

La OMS, sobre la relación de la vitamina D con la prevención de infecciones respiratorias, ha publicado una evaluación (incluyendo el metaanálisis mencionado por la Escuela de Salud Pública de Harvard) en la que se recoge que “la suplementación con vitamina D para prevenir infecciones del tracto respiratorio no se hace de manera rutinaria. Para que esta intervención fuera efectiva, tendría que hacerse de forma continuada, antes de que empiece la infección respiratoria” (…) “Se necesitan ensayos adicionales con diferentes dosis (cantidad e intervalos) antes de implementar esta intervención en la población. Así mismo, tendría que hacerse un seguimiento de los participantes durante un tiempo suficiente para comprender si la vitamina D sigue siendo efectiva una vez que se alcanza un status óptimo, ya que una vez que la deficiencia es corregida, aportar más vitamina D puede no tener beneficios adicionales”.

vitamina D coronavirus suplemento

La misma opinión manifiesta la Academia Española de Nutrición y Dietética y del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas en su documento “Recomendaciones de alimentación y nutrición para la población española ante la crisis sanitaria del COVID-19” en el que a la pregunta “¿Existe algún nutriente o compuesto que pueda ayudar a prevenir la infección por virus en sujetos no infectados o a  combatirlo en sujetos con sintomatología leve?” se indica No, pues aunque algunos nutrientes como el cobre, folatos, hierro, selenio, vitamina A, vitamina B12, vitamina B6, vitamina C, vitamina D y zinc, contribuyen al normal funcionamiento del sistema inmunitario, tal y como establece la European Food Safety Authority (EFSA) es improbable que potenciar su consumo, se asocie a un menor riesgo.  Por ello, NO hay que fomentar su consumo para este fin. Esta conclusión se mantiene incluso tras revisar con detenimiento un artículo de revisión sobre potenciales intervenciones dietéticas en coronavirus, reforzado por las conclusiones de un trabajo realizado sobre SARS, MERS y COVID-19. No se ha probado la eficacia del uso de ningún otro nutriente u otros compuestos llamados nutracéuticos, incluidos el ácido ferúlico, ácido lipoico, la spirulina, N-Acetylcysteine, glucosamina, beta-glucanos o la baya de saúco para la prevención o tratamiento del COVID-19. Esta conclusión se mantiene incluso tras revisar con detenimiento un artículo de revisión sobre potenciales intervenciones dietéticas en coronavirus.

Por su parte, Cochrane Austria indica que “Hasta el momento, no se ha investigado si la vitamina D puede prevenir una infección con el coronavirus. Sin embargo, no es muy plausible. Es poco probable que la vitamina D adicional tenga un efecto preventivo contra las infecciones con el resfriado común, el goteo nasal y los virus de la gripe. Esto se aplica al menos a las personas con niveles normales o moderadamente reducidos de vitamina D en la sangre. Si hay una deficiencia grave, el sistema inmunitario debería beneficiarse del tratamiento con vitamina D».

A este respecto, también es interesante ver la publicación de AFP Fact Check, en la que se desmiente que la vitamina D pueda prevenir la infección de Covid-19.

Sacar tajada de la crisis

Lo que voy a decirte ahora no es específico de la vitamina D, pero esta relacionado y, si no lo suelto, reviento.

Seguro, segurísimo que estos días estás oyendo anuncios de complementos alimenticios que hacen alusiones a su capacidad para «ayudar a tus defensas» o «reforzar tu sistema inmunológico». Vergüenza. Es lo que les falta.

Es cierto que no hacen alusión a la crisis del coronavirus Covid-19, pero es que no les hce falta, ¿tenemos, acaso, otro tema en nuestra cabeza? Si oímos hablar de sistema inmune en estas circunstancias no hace falta que digan nada más (y ojo, que también los hay que, con todo descaro, aseguran que previenen esta infección concreta).

Como puedes imaginar, si hubiera una vitamina, mineral, suplemento multivitamínico o hierba campestre que tuviese algún efecto sobre este virus, las autoridades sanitarias lo anunciarían a bombo y platillo, se harían recomendaciones para que todos lo tomásemos. ¿A qué no has oído al Ministro de Sanidad decir que tenemos que tomar «Inmunol forte»?

Pues eso.

No obstante, además de lo ya manifestado por la Academia Española de Nutrición y Dietética, la AESAN ha hecho una advertencia a los consumidores: «En consecuencia, no existen complementos alimenticios que prevengan, traten o curen la infección por Coronavirus y, por lo tanto, no puede haber ningún producto en el mercado con tales declaraciones.»

Svitamina D coronavirus aesan

Que los carroñeros no se aprovechen de tu miedo.

¿Qué va a pasar con la vitamina D durante el confinamiento por el coronavirus?

Sobre el confinamiento, lo más recomendable sería exponerse a la luz solar durante unos 20 minutos al día. Lo sé: una parte importante de la población (yo incluida) no va(mos) a poder hacerlo por no tener acceso al aire libre.

Específicamente sobre las condiciones de aislamiento a las que nos obliga el coronavirus Covid-19, la British Dietetic Association se ha pronunciado e indica que, «para garantizar un status saludable de vitamina D, todos los adultos y niños mayores de un año deberían considerar tomar un suplemento diario de 10 microgramos de vitamina D”. Pero, así mismo, dice “también puedes consumir gran cantidad de alimentos ricos en vitamina D como:

  • pescado graso (salmón, sardinas, trucha,…)
  • hígado de bacalao (evitar en embarazadas)
  • yema de huevo, carne, víceras, leche: contienen cantidades pequeñas que varían estacionalmente.
  • Margarina, cereales de desayuno, fórmula infantil y algunos yogures están enriquecidos con vitamina D.

vitamina D coronavirus pescado

Health Direct, agencia dependiente del Gobierno de Australia, indica que los suplementos vitamínicos no protegen contra el coronavirus, que “es mucho mejor obtener a través de la dieta los nutrientes necesarios para mantener fuerte el sistema inmune” (…) y que “consumir grandes dosis de determinados suplementos, como vitamina A y D, puede ser tóxico”.

¿Va a pasarte algo malo porque te tomes un suplemento de vitamina D durante este periodo? Lo normal es que no. Pero, desde luego, si tienes alguna patología crónica o quiere administrársela a algún grupo de riesgo (niños de corta edad, embarazadas, personas mayores o inmunodeprimidos), consúltalo primero con el médico y no lo compres por tu cuenta y riesgo.

Todo esto se lo he contado a Maldita.es, y te recomiendo que leas su artículo Cuarentena, luz solar y suplementos: cómo conseguir la dosis necesaria de vitamina D sin poder salir de casa en el que se incluyen también las opiniones de dos grandísimas compañeras: Adela López Ayala y Marian (Boticaria) García.

Los casos individuales tienen que recibir consejo facultativo específico: ¿el médico te ha recomendado que la tomes? Adelante y sin dudarlo. Pero, con los datos actuales, no hay una recomendación de suplementar con vitamina D a la población general.

Las autoridades sanitarias serán quienes se pronuncien al respecto, en caso de que tengan que hacer alguna recomendación (algo que no ha pasado hasta el momento).

 

[Actualización 04.04.2020]: La Academia Española de Nutrición y Dietética ha publicado un interesantísimo documento específico sobre Vitamina D en el confinamiento. Este es un resumen de su postura en cuanto a la suplementación:

vitamina D coronavirus AEDN
Haz CLIC para acceder al documento completo

Además, indica cuáles son las fuentes dietéticas de vitamina D y cuál es el papel de la vitamina D en las infecciones respiratorias. Te recomiendo que te lo leas 🙂

 

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